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Curiosidades e historias de la limpieza y la higiene.

Un invento con muchas aspiraciones.

El primer servicio de limpieza de alfombras a domicilio En 1869 Ives McGaffey, inventor estadounidense, registro la patente de lo que podríamos considerar el primer aspirador de la historia. Era un artefacto de madera y lona que funcionaba de manera manual y que mediante una manivela soplaba el polvo a un recipiente.


Es en 1901 cuando la “Compañía Americana Limpiadora de Alfombras” fabrica el primer aspirador de funcionamiento mecánico, inventado por Hubert Cecil Booth.

Por sus características el artefacto, una enorme máquina que debía ser transportada en un carro de caballos, no era muy adecuado para ser comercializado como electrodoméstico, por lo que la empresa de Booth se especializó en ofrecer el servicio de la limpieza de las alfombras a domicilio (¿les suena el concepto?).

El proceso consistía en aparcar el carro, con el aspirador a bordo, junto a la vivienda del cliente y proceder al aspirado mediante largas mangueras que se introducían por las ventanas de la casa.

No fue hasta 1907 que un conserje, encargado de la limpieza de un comercio, James Murray Spangler, después de descubrir que el polvo de las alfombras era el culpable de su persistente tos, se puso manos a la obra y mediante un motor, un palo de escoba y una funda de almohada inventó el primer aspirador eléctrico de uso domestico.

El bisabuelo de los que hoy utiliza Tapinet Navarra para seguir eliminando el polvo y la suciedad de los hogares.